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Racionalizando esfuerzos

16
Noviembre
2009
libreros — @ 09:47

Mi nuevo trabajo-destino-opción que desde julio me ocupa en la Consejería de Cultura del Gobierno Vascome impide en estos momentos escribir con el ritmo que a mí me agrada sobre temas relacionados con la librería.

No por ello voy a dejar de escribir, pero me parece que tiene un cierto sentido racionalizar esfuerzos y ofrecer un espacio donde sí mantenemos la cadencia diaria como es en Convalor.

Allí seguiré escribiendo de ven en cuando sobre 'asuntos libreros'.

No es por lo tanto en su intención una despedida, sino un 'hasta luego'

La librería como fuente de inspiración

25
Septiembre
2009
libreros — @ 16:24 Tags:

Leído en Pulga de libertad

Sí, no le temo a la palabra inspiración, le temo a no tener nuevas ideas o proyectos y un sitio muy bueno para buscarlos es la librería, con sus montones de libros la mayoría de los cuales ni siquiera despiertan mi curiosidad. Pero unos pocos me llaman la atención abriéndome un mundo que no imaginaba, un mundo que se multiplica y reproduce frente a los ojos, que pasa de las letras impresas a la realidad de los sueños a una velocidad tal que quizás no necesite de una lectura completa del libro, quizás ni siquiera sea necesario que el libro me acompañe fuera de la librería. Porque puede ser un título, una frase, el nombre de un capítulo, la oración inicial, o el párrafo azaroso que saltó tras una hojeada.
Ese azar es solo posible en la librería tal como la conocíamos hasta hace poco. En la librería digital el azar es producto de nuestra lógica, lógica de cursor y click, de cookies y programación, por eso nadie cree en los mensajes que nos señalan como afortunados visitantes número qué importa. El libro que nos encontramos porque se parece a nuestras búsquedas anteriores, porque otros visitantes hicieron consultas similares, porque un algoritmo lo trajo a nosotros, tiene menos posibilidades de sorprendernos que el libro que de pronto destaca ante nuestra vista porque un cliente anterior lo dejó mal colocado en la pila. Incluso las novedades que me presentan en un mensaje electrónico son menos novedosas que las que encuentro en la librería porque las primeras intentan parecerse a mí y las segundas no saben quién soy yo.
En la librería encuentro autores, títulos y frases completamente ajenos y por ello extraordinariamente fascinantes. De ahí saco nuevas ideas, nuevos proyectos, algunos imposibles de explicar desde mi trayectoria de lecturas y autores predilectos. Otros, son perfectamente lógicos en esa trayectoria, cobran pleno sentido tras el azar que los produjo.

Veneno librero

08
Septiembre
2009
libreros — @ 19:03 Tags:
Leo una noticia en ABC que me trae buenos recuerdos. El titular de la noticia dice: Trabajadores de la extinta librería Luque planean abrir otra.
Hace no mucho tiempo a primeros de agosto en Madrid me comentaban también que algún o algunos antiguos trabajadores de Crisol también se habían adentrado en aventura parecida. Muy probablemente todos ellos sean artesanos del libro lejos de algunas lógicas empresariales. La librería vivida es droga dura de la buena contra la que no hay terapia que valga. Mejor que mejor, aunque el futuro pinte oscuro.

Todolibros en el diario Hoy

30
Agosto
2009
libreros — @ 16:14 Tags:

Ver original en Qué me cuenta mi librero

[Enlace al artículo en el diario Hoy]

Todos los años los diarios publican artículos acerca de los libros de texto. Durante los últimos años han estado más justificados, porque los cambios habidos en nuestra comunidad (préstamo de libros, denuncias varias en Cáceres por la venta de libros en centros educativos que no tienen licencia de apertura específica) y a nivel nacional (precio libre en educación obligatoria) ha producido situaciones nuevas.

La foto del artículo. Hay que ver lo feo que soy

Nosotros siempre nos salimos de la línea general de opinión de los libreros, pidiendo el libro de texto gratuito. También todos los años, cada vez que nos juntamos con algun librero de la región, nos riñe por decirlo.

Este año además, hemos hablado del libro en formato electrónico y de su más que anunciada entrada en el mundo de la educación. Todo indica que en poco tiempo desplazará al libro de texto en papel, posiblemente con un ordenador (no con un e-reader) como soporte. Ofrece ventajas importantes, aparte de las económicas, como por ejemplo un mayor interactividad y una integración en las plataformas digitales que ya hay en educación (en Extremadura, Rayuela).

A ver que nos dicen nuestros colegas acerca del tema.....

¿Desaparecerán los libreros?

06
Agosto
2009
libreros — @ 07:00 Tags:

Un reciente estudio de la Cámara Argentina del Libro no parece ser excesivamente optimista sobre su futuro y supervivencia.

Leemos en Crítica de la Argentina:

Un librero es casi un libro”, escribió en sus memorias el desaparecido Héctor Yánover, poeta, ex director de la Biblioteca Nacional y fundador de la Librería Norte. Argumentaba que se trata de un tipo de persona “que cuando descansa lee y cuando lee, lee catálogos de libros; cuando pasea, se detiene frente a las vidrieras de las otras librerías; cuando va a otra ciudad, otro país, visita libreros y editores”.

Pero ahora, según una encuesta que publicó recientemente la Cámara Argentina del Libro, aquel viejo oficio “parece haber iniciado un camino inevitable de extinción”. Una sensación que ya flotaba en el ambiente (cada vez que uno iba a una librería en un shopping), pero que ahora se confirma de manera institucional.

Con el objetivo de explorar el mercado de libros de Buenos Aires, la Cámara Argentina del Libro realizó 15 encuestas en profundidad a encargados o dueños de librerías. Entre otras conclusiones, el informe señala que la expansión de las grandes cadenas de librerías trajo un nuevo tipo de librero que, en general, desconoce los textos que vende y carece de capacidad de asesoramiento, de formación especializada y de compromiso con los lectores. Según los entrevistados, los vendedores de hoy cuentan con un menor capital de lectura. Varios, incluso, señalaron la necesidad de crear “escuelas de libreros”.

ALTA ROTACIÓN. “Cuando yo empecé en el 90, en cada local había tres o cuatros tipos que sabían un montón y te enseñaban el oficio. Cuando las cadenas comenzaron a comprar las pequeñas librerías se quedaron con los empleados de los depósitos pero despidieron a los libreros. En las grandes casas la rotación de personal por las malas condiciones laborales es tan grande que nadie tiene tiempo de formarse”, explica Andrés Rodríguez, que heredó el oficio de su padre y que trabajó en Fausto, Losada y Gandhi hasta que abrió su propia librería, De la Mancha. “Hoy –agrega–, el viejo librero sobrevive en la pequeña y mediana librería”.

Luis del Mármol –que también pasó por Gandhi y Fausto hasta abrir la librería que lleva su apellido– no es tan categórico como las conclusiones del informe y asegura que hay locales que todavía siguen formando libreros. “El mundo de las librerías de Buenos Aires no se agota en las grandes cadenas, que cubren sólo una parte del mercado. Hay otras librerías que seleccionan más su material, que están más ligadas a la filosofía o las ciencias sociales, con libreros que se preocupan por el perfil del material que venden y que saben qué necesitan sus clientes”.

El estudio de la Cámara del Libro revela también que los libreros se quejan de una escasa inversión en políticas públicas destinadas a incentivar la lectura y a proteger la situación de las librerías, entendidas como espacios de difusión cultural.

También menciona, entre los diferentes problemas, el aumento del costo de las locaciones y el exceso de novedades publicadas, que ocupan cada vez más espacio físico y genera mayor trabajo cotidiano: registro de ingresos, egresos y devoluciones. En otras palabras, el problema de los libreros y las librerías también es una cuestión del mercado editorial.

“Las editoriales grandes hoy diseñan libros para vender en las cadenas. Están más pensados desde el marketing para la venta masiva que desde la calidad literaria. A esos sellos no les interesa armar un catálogo ni generar lectores, porque esos textos no invitan a leer otros textos. Para la librería chica son un problema, porque por ahí le dejan 20 cajas que hay que etiquetar, acomodar, ingresar y a los cuatro meses las editoriales mandan esos libros a las mesas de saldos. No rinde. Nosotros directamente no trabajamos con las editoriales grandes, preferimos darles lugar a las chiquitas y a las independientes”, dice Rodríguez.

La sensación de los libreros –de acuerdo al trabajo publicado por la Cámara del Libro– es que viven sometidos a una situación de abuso desde las editoriales y a una rentabilidad escasa en función al excesivo trabajo que deben llevar adelante.

Los encuestados manifestaron que un mayor trabajo conjunto les permitiría conseguir mejores condiciones a la hora de comprar e importar textos, entre otras cosas. Ya hubo algunas que intentaron organizarse en ese sentido, algo que no parece muy difícil porque, como decía Yánover en sus Memorias de un librero, después de todo un librero es un amigo.

Librería Luque in Memoriam

03
Agosto
2009
libreros — @ 14:36 Tags:
Leído en ABC
QUE un negocio pequeño, con dificultades para mantener un número alto de empleados y un alto precio de alquiler por el local, cierre sus puertas, es una noticia dolorosa pero que podría pasar desapercibida, porque, desgraciadamente, no es un caso distinto al de los miles de negocios que se están cerrando cada día en España. Pero si a ese negocio le ponemos nombre en Córdoba, Librería Luque, la noticia impacta en la historia de la ciudad, en la nuestra personal y no podemos dejar de referirnos a ella con emoción.
Noventa años dedicados al oficio de libreros han contemplado la Luque desde aquel 1919 en que abrió sus puertas en la calle Diego de León, de la mano del impresor Rogelio Luque, trasladándose en 1931 a Gondomar. Ni siquiera la Guerra Civil, que la golpeó dura e irracionalmente, pudo acabar con aquella ilusión. Pilar Sarasola, viuda del fundador, sostuvo esa antorcha de la cultura en nuestra ciudad y cuando falleció en 1981, la recogieron sus hijos, Rogelio y Antonio, a través de sus dos establecimientos, el de Gondomar y otro moderno y atractivo abierto en 1972 en la calle José Cruz Conde. Concentrados desde el 2000 en éste último, en 2004 falleció Rogelio Luque.
Ahora nos llega la noticia del cierre del negocio y el expediente de regulación de empleo para sus diez trabajadores. Las causas: el coste que suponía mantener la plantilla y pagar el alquiler del local, la crisis económica actual y el cambio de hábitos en la compra de libros, primando ahora la venta por Internet desde grandes portales, mientras las enciclopedias han muerto a manos de Google y las promociones en periódicos venden fuera de los precios del mercado. También porque el beneficio en libros es del 30 por ciento, mientras en los bares de copas es de 80 por cubata. No hay espacio para el romanticismo en los negocios, ni siquiera en el de los libros: cuando un negocio deja de ser rentable, muere.
Nada ocurre por casualidad y no hay que darle más vueltas a las causas de la desaparición de la Librería Luque ¿Acaso reflexionamos y analizamos los cordobeses porqué se producen mayores fracasos en nuestra ciudad? Hoy, lo que sí debemos hacer quienes compramos nuestros primeros libros en la Luque, acompañados por nuestros mayores, quienes recorrimos sus anaqueles en busca de la novedad deseada, o nos entretuvimos en hojear ejemplares, sin que nadie nos molestase, es felicitarnos por esos noventa años de existencia y por la huella que su labor ha dejado en Córdoba.
La Librería Luque ha sido hasta hace muy poco la librería más surtida e importante de Córdoba, capital y provincia. Nunca estaba vacía y ejercía como red de proximidad cultural. En estos días se ha recordado en prensa cómo Cántico decoraba sus escaparates, cómo Vizcaíno Casas y Gironella firmaron ejemplares allí, o cómo, en su faceta de imprenta y editorial, publicó la «Historia de Córdoba» de José Manuel Cuenca Toribio y reeditó dos libros clásicos, por entonces agotados: «Paseos por Córdoba» de Ramírez de Arellano e «Historia de Córdoba» de Jaén Morente.
El oficio de librero es duro y exige continua renovación. Cada año cierran en España noventa librerías. En Córdoba, hace poco más de un año cerraba Anaquel y hoy Luque. Aparte de las de las grandes superficies, aún quedan buenas librerías, pero no muchas para una ciudad de 325.000 habitantes. Sería fácil caer en la demagogia y criticar esa carencia en una ciudad que aspira a ser Capital Cultural Europea. Dejemos eso para otro día. Felicitemos hoy a Luque por su historia.

Dubruille y el futuro del libro

24
Julio
2009
libreros — @ 12:35

Declaraciones del presidente de la Federación Europea de Libreros sobre el futuro del libro y la librería.

Librería conversacional

23
Julio
2009
libreros — @ 06:37 Tags:
¿Conocen ustedes una auténtica librería? ¿Aquella en la que el librero conoce sus libros y les aconseja eficazmente, donde no solamente se encuentra el último bestseller sino también el pequeño libro sin presupuesto publicitario pero que es capaz de atraer su atención? Este tipo de librería no es un simple lugar de convivialidad y de intercambios intelectuales. (G. y J. Brémond; Las redes ocultas de la edición; pag. 98)

Buena literatura y pequeñas librerías

22
Julio
2009
libreros — @ 06:00 Tags:

Herralde: "El único peligro para la buena literatura es el debilitamiento de las pequeñas librerías"

Taiwan. Librerías y operadores juntos

21
Julio
2009
libreros — @ 10:00

593.jpg

Leído en Soybits.

Aquí el acuerdo entre Publidisa y Trevenque en el que las librerías deberían ser más proactivas podría ser también una iniciativa de interés.